Tus finas sombras sobre la luz que la Luna entrega por la ventana. El corredor largo de mis deseos y el centinela que revisa los pasos que del día a la noche doy por ti.
Ni el espejo me habla ya, no hay segundo sin resonancia ni tibieza en el lago de mi lealtad. El frío adorna mis miradas, mis pasos y mis abrazos imaginarios dama nocturna.
martes, 9 de febrero de 2010
Amor soñé
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario