Otra noche desolada, acabo de cenar anticuchos fríos, en silencio pues ella ya comía su porción y pues el hambre me volvío un roedor a hurtadillas.
Estaba muy rico, costo S/. 2.50, unas cuantas papas y el acompañamiento de la mollejita. Al menos en el sentido del estómago mi amor es más profundo y nada desolado.
voy varios días que casi ni duermo, bueno si, la verdad que duermo a partir de las 6am hasta las 11 o 12 del medio día, luego a trabajar online, de todo un poco.
viernes, 22 de enero de 2010
Cena silenciosa y ricos anticuchos
miércoles, 20 de enero de 2010
A distancia de cercanía
Mirarte por sobre mis hombros viendo tus piernas desglosar las sábanas y esto me vuelve loco mi gran amiga.
No devoro desde hace más de dos años, ¿entienden con lo de devorar? es cuando tienes unas ansias locas de poner la mandíbula sobre la carne pues como humanos somos carnívoros, y pero cuando el amor se vuelve parte de esta dieta tan lejana y a su vez cercana.
Hoy salimos de comprar a ver una que otra cosa para llenar el refrigerador. Por ahí me apunté con una revista de gadgets que a veces ni internet reemplaza la sensación de pasar las páginas.
De regreso ella se recostó viendo canales vagos y yo pues a llenar y vaciar las bolsas que sirven de mucho. Termine de comer el pastel de mi cumpleaños (ya estaba bien congelado), ojala el tiempo se congelará y al derretirse la distancia del pasado se volviera cercana. Ella antes me amaba como hombre.
